Rafael Antonio Niño, leyenda que ya es eterna sobre dos ruedas

Última actualización: viernes, julio 10 de 2026
Cortesía foto: Federación Colombiana de Ciclismo.
Fotografía histórica en blanco y negro que muestra a un ciclista masculino en plena competencia. Viste uniforme deportivo de manga corta con logos de patrocinadores, casco o gorra de ciclismo y calzado deportivo. Se encuentra inclinado sobre el manubrio de una bicicleta de ruta clásica, en posición aerodinámica, sobre una carretera pavimentada. Al fondo se aprecia un paisaje abierto con cielo nublado, lo que sugiere una etapa de ruta al aire libre.

A sus 76 años murió el pedalista más ganador de la Vuelta a Colombia y el Clásico RCN, las pruebas más importantes del país.

Autoría: Fabián Mauricio Rozo - Prensa Mindeporte

Bogotá, D.C., julio 10 de 2026. Decir Vuelta a Colombia o Rafael Antonio Niño Munévar da exactamente lo mismo. Desde los años 70, un boyacense de raíces campesinas, desafío al ciclismo nacional a punta de pedalazos triunfales. Se convirtió en el más ganador de la prueba mítica del país con seis consagraciones y nadie hasta el momento lo ha podido destronar.

Ese solo registro lo hace inmortal, así haya partido este jueves a la eternidad a sus 76 años, luego de que una enfermedad pulmonar le ganara el último embalaje. El ‘Niño de Cucaita’, como se le conoció en el pelotón por el municipio que lo vio nacer aquel 11 de diciembre de 1949, es y será historia pura del deporte colombiano.

Su dominio lo extendió durante una década entera. Ganó las Vueltas a Colombia de las ediciones de 1970, 1973, 1975, 1977, 1978 y 1980, pero su ímpetu y talento lo llevaron también a imponerse en otra de las carreras más tradicionales: el Clásico RCN. Se coronó campeón en cinco oportunidades.

Su palmarés incluyó, igualmente, una Vuelta de la Juventud y en su pasaporte ciclístico alcanzó a sellar una de las tres grandes del mundo: el Giro de Italia de 1974. Se retiró a comienzos de los 80 y siguió en el ciclismo como entrenador. Fue el director técnico de una de las escuadras más recordadas, la del Café de Colombia en el Tour de Francia, dirigiendo a escarabajos de la talla de ‘Lucho’ Herrera y Fabio Parra.

Hoy el ciclismo lo despide con nostalgia, pero a su vez con el reconocimiento que merece. “Siento profundamente la partida de Rafael Antonio Niño, con su ejemplo, entrega y amor por el ciclismo, abrió el camino para muchas generaciones”, expresó Parra en sus redes sociales.

El legado de Rafael Antonio Niño ya es eterno. Marcó a generaciones enteras del ciclismo colombiano y a la hora de hablar de este deporte tan arraigado en toda la geografía nacional, el ‘Niño de Cucaita’ aparecerá en cualquier cuesta o línea de meta para alzar sus brazos y decir presente. Hasta siempre, CAMPEÓN.

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